Un horizonte, una mañana, una declaración, una intensidad, un fervor, una mirada,un suspirar, una necesidad, un anhelo, un pensar, un beso que cambió todo y el despertar junto a ti. Eso y mucho mas nos hemos convertido....
jueves, 5 de agosto de 2010
miércoles, 4 de agosto de 2010
Así despertaron
Los sentimientos empezaron a despertar. De un principio, en medio de su emerger causaron mucho dolor, cayeron lágrimas sin reparo. Mi mirada se oscurecio, mi brujula desaparecio, quice ocultarlos pero se revelaron contra mi. Esta vez, ni mi mente pudo detenerlos. Mi corazón comenzó a sangrar. Los valles de dolor fueron eternos .Nunca pensé que volvería sentir con tanta fuerza. Mi asombro fue mas allá de los límites permitidos. Veo que no es por instito o recuerdos sino que se liberaron. Lo intenté, lo intenté, pero no pude enterrarlos, porque desde las profundidades de mi alma resurgieron, como un muerto resucita desde los valles de muerte. Empecé a extrañar, volver a sentir mis sentimientos como se manifestaban cuando el apareció. Ví como los nuevos colores aprecieron, me asusté, mas yo no me rendí. Quise hacerme la dura pero no lo logré, me quedé sin fuerzas. No sé que será de aquí en adelante, pero tendre que ir con mucho cuídado, porque la que aparecio en mi, fue aquella que enterre y la di por muerta hace mas de 15 años. Ahora comienza una nueva historia...
martes, 3 de agosto de 2010
La conocí y me decidí por ella
Varios años atrás en un carrete en el barrio Ballavista, esta yo y mi cámara Nikon compacta 2.0. Esa noche me dedique a sacar fotos hasta cansarme. Sin saber mucho, comencé a jugar con las luces. Me ponía a ver que no saliera muy oscuras las imágenes. También me gustaba mucho las fotos que salían con movimiento, y ahí me di cuenta, que yole podía dar el sentido que quisiera. A mis amigos les encataba las fotos que sacaba. Siempre que ellos tenían tocatas iba y les sacaba fotos de todos los ángulos posibles. Lo mas chistoso que le sacaba foto hasta la pata de la silla, o alguna esquina con un personaje que me llamara la atención, o al vaso que tenia a medio tomar o el desorden de mi pieza, jaja, que tiempos aquellos sin saber ni una pisca de tecnisismo fotografico.
Gracias a mi mejor amigo, me di cuenta y comprendí que me gustaba mucho la fotografía. Capté que no solo sacar fotos en los carretes, familia, amigos, si no entendí que la Fotografía tiene muchos mas estilos de lo que me pude imaginar.
También, lo que encontré en la fotografía que los recuerdos e historias que uno vive o momentos importantes que se puede plasmar en un papel. Así fue como me enamoré de la Fotografía y decidí estudiarla.
Un momento parece una Eternidad
Salimos a caminar por la playa. Conversando, llegamos a la orilla del mar y nos sentamos. En un momento, el silencio se hizo presente entre nosotros y sentó a nuestro lado. Comencé a mirarlo como si nada, cada detalle de el me parecía muy interesante, su perfil, la forma de sus cejas, sus hermosas pestañas, largas y muy crespas, y su nariz. Cuando llegué, sentí que la brisa del mar inundaba mi corazón que se aceleró tanto, que comencé a ponerme nerviosa. Miré de inmediato al frente para recibir la brisa en mi cara, respirar profundo y así tranquilizarme. A su vez, sentí su mirada en mí.
- Nena ¿Sabés?, Me regusta estar contigo, me siento súper a gusto a tu lado, de hecho quisiera hacer las horas una eternidad junto a ti.
Yo sonreí. El se puso frente a mi. Tomó mi rostro con su delgada manos alargada, un poco fría. Me miró con sus ojitos color canela, sin decir nada. en unos segundos sus labios comenzaron a desplazarse en mi mejilla. lo sentía respirar lentamente, como si disfrutara cada momento que sus labios recorrían mis mejillas hasta llegar a la punta de mi nariz, terminaron los míos. Fue tan delicado, pero a su vez perdía fuerza, mi corazón saltaba mientras yo respondía aquel tacto. Fueron tantas sensaciones, que no puedo describir las de a una. tuve la impresión, el tiempo se detuvo solo para disfrutar tan hermoso momento.
Un Lugar Maravilloso
Mi amigo Santiago había planeado un paseo para mostrarme una playa a la que era muy difícil de llegar, por ende no accedía gente para disfrutarla, solo se podía llegar por mar. Yo estaba muy contenta con ese plan.
Llegamos a un morro no muy alto y comenzamos ascenderlo. A cada momento subíamos, me invadían tantas emociones, mientras escalábamos, me imaginé tantas veces el lugar.
El camino a medida que avanzábamos se ponía mas rocoso, hasta resbaladizo. Santiago, en todo momento muy preocupado de mí y me decía - Nena por favor, ve más lento y con más cuidado, no quiero que pase nada, (obvio que no le hice caso, porque tengo experiencia en este tipo de terreno).
Después de una hora de subir y bajar, llegamos al lugar que me prometió. Una playa no más de 50 metros, pero tenía una vista tan hermosa que se paso todo el cansancio. En medio del color calipso del agua estaba lleno de rocas que formaban una piscina en el centro. Hacia tanto calor, que no pensé dos veces y me saque la ropa. Me tiré al agua. Aparentemente antes de tirarme no se veía tan hondo, pero cuando estaba en el agua, era demasiado profundo a lo mas unos 5 cuerpos cabían a lo largo.
Una experiencia única, que quedara plasmada en mi mente por siempre.
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