martes, 3 de agosto de 2010

Un momento parece una Eternidad

Salimos  a caminar por la playa. Conversando, llegamos a la orilla del mar y nos sentamos. En un momento, el silencio se hizo presente entre nosotros y sentó a nuestro lado. Comencé a mirarlo como si nada, cada detalle de el me parecía muy interesante, su perfil, la forma de sus cejas, sus hermosas pestañas, largas y muy crespas, y su nariz. Cuando llegué, sentí que la brisa del mar inundaba mi corazón que se aceleró tanto, que comencé a ponerme nerviosa. Miré de inmediato al frente para recibir la brisa en mi cara, respirar profundo y así tranquilizarme. A su vez, sentí su mirada en mí. 
- Nena ¿Sabés?,  Me regusta estar contigo, me siento súper a gusto a tu lado, de hecho quisiera hacer las horas una eternidad junto a ti.
Yo sonreí. El se puso frente a mi. Tomó mi rostro con su delgada manos alargada, un poco fría. Me miró con sus ojitos color canela, sin decir nada. en unos segundos sus labios comenzaron a desplazarse en mi mejilla. lo sentía respirar lentamente, como si disfrutara cada momento que sus labios recorrían mis mejillas hasta llegar a la punta de mi nariz, terminaron los míos. Fue tan delicado, pero  a su vez perdía fuerza, mi corazón saltaba mientras  yo respondía aquel  tacto. Fueron tantas sensaciones, que no puedo describir las de a una. tuve la impresión, el tiempo se detuvo solo para disfrutar tan hermoso momento.

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